Col

La col es una planta comestible que pertenece a la familia de las brasicáceas y resulta muy beneficiosa para tu organismo.

Denominación

Esta verdura se denomina comúnmente col verdecerrada repollo, aunque su nombre científico es el de Brassica oleracea var. capitata L.

Origen

El repollo es una de las hortalizas más longevas que existen. Sus primeros conocimientos datan de las poblaciones egipcias, que empleaban esta verdura desde el año 2500 antes de Cristo. Si bien su origen es desconocido, parece que comenzó a darse a conocer en la zona Mediterránea. No obstante, actualmente más de la mitad de la producción mundial de esta hortaliza tiene lugar en Asia.

Variedades

El repollo constituye una variedad en sí misma. Pertenece al mismo grupo que otras hortalizas, como son el brócoli, las coles de Bruselas, la coliflor o la lombarda. Sin embargo, sí podemos distinguir algunas más cercanas como son el repollo verde, el repollo rizado (de coloración más pálida y blanca) y la lombarda, con un color morado debido a la presencia de antocianinas.

¿Qué aspecto tiene?

A diferencia de la lombarda, esta verdura tiene un color verde pálido y hojas lisas, que se sitúan en su característico cogollo compacto.

Modo de preparación y empleo

Puede comerse de diferentes formas, como cruda en ensalada, como encurtido o bien cocinada al vapor o hervida.

Para hervir, pueden utilizarse diferentes métodos. Con una olla rápida, puede conseguirse la cocción en tan solo 6 minutos, mientras que si deseamos utilizar una olla normal tendremos que hacerlo durante 20. Otra opción es cocinarla al vapor, para lo cual necesitaremos 10 minutos en el caso de las hojas y 25 minutos para el corazón.

Estas son las opciones más comunes, pero también puedes acudir a salteados o frituras con esta hortaliza.

¿Cuándo lo encontramos y en qué condiciones?

Como comentábamos anteriormente, esta verdura es muy resistente y puede crecer durante cualquier época del año y en variedad de condiciones. De hecho, admite incluso temperaturas extremas de hasta -10 ºC.

Sin embargo, existen algunas opciones que favorecen el crecimiento de esta planta. Entre ellas cabe destacar:

Humedad constante. Debido a su gran tamaño y a la disposición de las hojas, el agua se evapora fácilmente y hay que regar de nuevo.

Nutrientes. Requieren una gran cantidad de nutrientes, por lo que se recomienda utilizar abonos de alta calidad.

Sustrato. Crecen bien en diferentes tipos de suelos, aunque lo mejor para el desarrollo es que sean ricos en humus y que tengan cierta profundidad.

El mejor ejemplar y su conservación

Para conseguir el mejor ejemplar, es ideal utilizar las coles que proceden de los meses de invierno, que es cuando preservan sus propiedades al máximo.

De cara a su conservación, se recomienda guardarlos en una nevera, en el cajón de frutas y verduras aislado del resto de la comida. Además, se aconseja cubrirlo con una bolsa de plástico agujereada para aumentar la conservación hasta 3 semanas.

Características nutritivas

Como sucede con otras verduras, esta también tiene numerosos micronutrientes esenciales para nuestra salud. El contenido calórico es muy bajo y presenta un alto porcentaje de agua. A pesar de eso, destaca por su elevado contenido en vitamina C, vitamina A, azufre, calcio y beta carotenos. Además, es una verdura con un elevado contenido en fibra.

¿En qué puede ayudarnos?

La presencia de fibra hace que sea idónea para personas que sufren enfermedades como colon irritable. La fibra ayuda a la desinflamación del intestino y posibilita una mejor digestión. Además, es muy saciante, ya que el tipo de fibra que contiene se hincha en nuestro tracto digestivo, haciendo que sintamos menos hambre.

Por otra parte, su alto contenido en azufre tiene un efecto positivo para la eliminación del acné en nuestro rostro y también se utiliza para evitar la caída del cabello, reforzando el cuero cabelludo.

Los beta carotenos, por su parte, son muy beneficiosos para mejorar la visión. Protegen el tejido ocular y esto posibilita una visión más precisa durante la noche.

¿Y si nos pasamos?

Del mismo modo que sucede con otras verduras similares como el brócoli o la coliflor, el exceso de repollo puede perjudicar nuestra salud. Esto se debe a que algo tan beneficioso como la fibra puede provocar importantes flatulencias en nuestro tracto digestivo si se ingiere en cantidades muy elevadas.

Además de las flatulencias tan incómodas, se podrán dar otro tipo de molestias en el aparato digestivo.

¿Y qué más?

La col es una verdura muy robusta. Si no se cosecha, puede seguir creciendo en el terreno durante meses e incluso años. Sus tallos y hojas irán modificando poco a poco, haciendo que el tallo crezca y se generen pequeños cogollos. A pesar de que se produzcan cambios tan notables en su morfología, se ha visto que algunos repollos han llegado a durar hasta 2 años.

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