23Mar

Las grasas en la alimentación infantil

Las grasas en la alimentación infantil

La palabra “grasa” ya hace saltar las alarmas de cualquier padre, relacionándola directamente con la obesidad. Desde Bonduelle queremos contaros qué papel cumplen las grasas en la alimentación infantil.

Como ya te contamos, la obesidad infantil es una de las mayores preocupaciones de los padres hoy en día (no te pierdas nuestro artículo sobre cómo combatir la obesidad infantil. Ésa es la razón por la que las alarmas saltan en cuanto escuchamos la palabra “grasas”, pero, ¿qué son las grasas?

El nombre más apropiado para las grasas es lípidos, aunque generalmente llamamos grasas a los lípidos sólidos (de origen animal) y aceites a los lípidos líquidos (de procedencia vegetal y piscícola). Debemos saber que los lípidos tienen una función en nuestro organismo: proporcionan materias primas imprescindibles para construir las membranas celulares, hormonas, tejidos y productos bioquímicos diversos. Así, una alimentación equilibrada debe incluir un consumo moderado del total de nutrientes en forma de grasas, pues también ayudan a absorber muchas vitaminas como la A, K, E y D

Pese a ello, la función más conocida de las grasas es la de proporcionar energía de reserva, que se almacena en las células grasas o adipocitos, y que se encuentran distribuidos debajo de la piel y entre los órganos, y que nos ayuda a protegernos del frío y funciona como almohadilla protectora de vísceras y articulaciones.

Los componentes fundamentales de los alimentos grasos, ya sean de origen vegetal o animal, son los ácidos grasos. En función a estos ácidos, distinguimos entre grasas ligeras, que tienen ácidos grasos insaturados, o grasas saturadas, que tienen ácidos grasos saturados. Ambos son importantes para disfrutar de una buena salud, pero en las proporciones correctas (lo recomendable es consultar a un pediatra para que te aconseje qué porcentajes son saludables para tu hijo en función a sus necesidades).

En cualquier caso, son las grasas saturadas las que más nos preocupan. Estas grasas aumentan el colesterol “malo” y se pegan literalmente a las paredes de las arterias, endureciéndolas, convirtiéndose, a largo plazo, en un serio problema de salud. Son estas las grasas que debemos cuidar, evitando la bollería industrial, por ejemplo.

Ahora que ya sabes el papel que cumplen las grasas en la alimentación infantil, te recordamos que, para una alimentación sana, puedes consultar todas nuestras recetas de verduras, bajas en grasas.

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