10May

Kéfir, propiedades y recetas caseras de este probiótico de moda

Kéfir - Propiedades y recetas caseras - Bonduelle

Según la Organización Mundial de la Salud, un probiótico es un alimento a base de microorganismos vivos que, si se administran en cantidades adecuadas, tienen un gran efecto beneficioso para la salud, ya que ayuda al crecimiento y el mantenimiento de nuestra propia flora de microorganismos tan necesarios en procesos como la digestión.  

Entre los muchos alimentos que cumplen estas normas, encontramos el kéfir, una especie de yogur líquido fermentado a partir de un hongo del mismo nombre. El kéfir es uno de los productos lácteos más antiguos de la humanidad y uno de los mejor considerados, los granos del hongo se conocen en la cultura musulmana como “Los granos del Profeta Mahoma”.

Propiedades del Kéfir 

kefir propiedades Bonduelle

Al ser un producto fermentado, las propiedades del kéfir dependen mucho de la calidad de la leche con la que se mezcle. No obstante, un kéfir de calidad tiene un alto contenido en calcio, magnesio, fósforo, vitaminas del grupo B y aminoácidos esenciales.

Aunque todavía se están investigando las muchas propiedades beneficiosas del kéfir para la salud, de momento se ha relacionado su consumo con la mejora del sistema inmunitario, del metabolismo y de la flora intestinal, además de ayudar a la cicatrización de heridas si se pone sobre la piel.

Pero antes de pasarnos al kéfir, debemos tener en cuenta una serie de indicaciones, pues no se debe consumir si padecemos patologías graves intestinales, y hay que tener mucho cuidado con su conservación, si huele mal no es apto para el consumo.

Recetas Kéfir casero 

Si te apetece prepararte una especie de yogur líquido con un sabor un tanto amargo y diferente, el kéfir es tu mejor opción. Es muy sencillo de hacer, ya que es un proceso natural de fermentación. Lo único que necesitamos es encontrar un buen proveedor de nódulos de kéfir, que podremos reutilizar en varias ocasiones. Desde Bonduelle hemos seleccionado estas tres recetas.

Kéfir de leche 

kefir de leche receta Bonduelle

Es la forma más habitual de preparar el kéfir ya que aúna las muchas propiedades de la leche con las muchas propiedades de este hongo. No se puede hacer con leche desnatada ya que necesita ciertas propiedades que no se encuentran en este tipo de lácteo.

Ingredientes (500 ml)

  • Nódulos de Kéfir.
  • 500 ml de leche entera, semidesnatada o de soja.

Elaboración (24 horas)

Introducimos los nódulos de kéfir en un tarro de cristal o de plástico, recuerda no utilizar productos metálicos en la elaboración ya que reduce las propiedades del hongo. Añadimos la leche al tarro y tapamos con un paño, no con la tapa que venga con el tarro ya que la fermentación necesita oxígeno. Dejamos reposar 24 horas en un lugar oscuro. Pasado este tiempo, colamos el resultado, con un colador no metálico. Ya podemos disfrutar de nuestro kéfir con un poco de canela o azúcar si nos resulta demasiado agrio.

Repetimos todo el proceso con los mismos nódulos de kéfir para que se conserven y vayan creciendo, a medida que esto ocurra habrá que utilizar más leche.

Kéfir de agua 

kefir de agua receta Bonduelle

Además del kéfir de leche, también es muy habitual encontrar el kéfir de agua, aunque este suele llevar más ingredientes que el anterior ya que el agua no tiene tanto sabor como la leche.

Ingredientes (1 litro)

  • 3 cucharadas de nódulos de Kéfir.
  • 1 litro de agua mineral.
  • 40 gr. de panela.

Elaboración (48 horas)

En un tarro, mezclamos todos los ingredientes y dejamos reposar, tapado con un paño, unas 48 horas en un lugar oscuro que mantenga una temperatura constante de unos 20°. Pasado este tiempo, colamos el resultado y volvemos a utilizar los nódulos de kéfir para hacer otro litro. Si queremos que este kéfir de agua sea más sabroso podemos añadirle fresas o la cáscara de un limón.

Kéfir de cabra

kefir de cabra receta Bonduelle

Se elabora exactamente igual que el kéfir de leche, lo único que en vez de utilizar leche de vaca o de soja, la utilizamos de cabra y nos beneficiamos de las muchas propiedades que tiene esta.

La leche de cabra es mucho menos grasa que la de vaca, lo que hace que sea muy recomendada para aquellas personas con problemas digestivos o que quieran perder peso. Además, se ha descubierto que tiene propiedades antiinflamatorias que ayudan en trastornos intestinales.

!Síguenos y participa en nuestros sorteos!